Oposición del Movimiento cannábico contra la ley que regula consumo de marihuana

El proyecto legislativo para regular el uso lúdico y medicinal, entre otros, de la marihuana, ha encontrado en las últimas semanas y días una inesperada oposición durante el proceso de discusión y eventual aprobación en el Congreso mexicano: el Movimiento Cannábico Mexicano (MCM).

La organización denunció este jueves el modelo propuesto este miércoles en las comisiones unidas de Justicia, Salud, y Estudios Legislativos del Senado mexicano, al calificarla como discriminatoria y que no resuelve el mandato de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que allanó el camino para su legalización al considerar que era inconstitucional prohibir su consumo.

"El proyecto de ley, ni resuelve el mandato de la SCJN que deciden ignorar; ni resuelve nuestras necesidades para decidir libremente nuestros planes de vida porque nos discrimina porque parte de múltiple prejuicios y estigmas"

Además, el Movimiento señaló que es una propuesta que no los representa “porque no reconoce nuestro derecho al consumo personal responsable, individual o compartido”. Para la agrupación, “14 derechos humanos se violan con esta ley”.

“Cualquier modificación que quieran hacer en la ley se debe pensar desde los derechos humanos de los usuarios de cannabis”, declaró Genaro, uno de los que decidieron plantarse ante la Cámara Alta para protestar por la falta de representatividad de lo que llamó “las personas comunes”.

“Están dejándonos de lado para poner al frente a lo que son los empresarios de las trasnacionales, a las industrias que van a sacar el negocio para ellos, en lugar de que los señores (senadores) piensen en proteger a la gente que los puso en su lugar”, añadió.

El Movimiento demanda que la ley debe contemplar al menos las cuatro situaciones apartados: cultivos privados, individuales o compartidos, sin fines de lucro y sin límite de plantas; no criminalizar la posesión; espacios seguros y tolerados; y un trato digno.

Para ello, el MCM organizó una protesta continua con un plantón en las afueras del Senado, en la que declararon zona libre de cultivo. “Estamos permanentemente frente a la puerta principal desde el 2 de febrero y sólo han bajado tres legisladores a entablar un dialogo con nosotros, con las personas que se supone representan y para quienes deberían estar legislando”, denunciaron.

Y es que el Senado de la República aprobó este miércoles en lo general el dictamen que regula el uso lúdico y medicinal de la marihuana en México, un paso más hacia la posible legalización en el país, un proceso que se ha detenido, pausado, suspendido y nuevamente impulsado en los últimos años.

Las comisiones de Justicia, Salud y de Estudios Legislativos del Senado de la República sumaron 26 votos a favor, siete en contra y seis abstenciones después de discutir la Ley para la regulación del cannabis y la reforma que adiciona diversas disposiciones de la Ley General de Salud y del Código Penal Federal.

En favor votaron los senadores de Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador y que cuenta con una mayoría no sólo en el Senado, sino también en la Cámara de Diputados. En contra, votaron integrantes del Partido Acción Nacional (PAN). Entre las abstenciones, también estuvieron algunos senadores panistas y del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Sin embargo, a pesar de que el dictamen se aprobó en lo general, todavía no pasará al Pleno de la Cámara Baja, ya que las comisiones unidas deberán discutir antes los detalles en lo particular. De acuerdo con el senador morenista Julio Menchaca, dicha reunión podría llevarse a cabo el próximo miércoles 11 de marzo.

“Un gran paso hacia una Ley que centrará un precedente en la lucha en contra de la violencia y el trato justo hacia los derechos humanos. Se turna a discusiones, para definir los aspectos específicos, antes de ser mandada al pleno”, señaló Menchaca en sus redes sociales.

Es por ello que todavía no hay una fecha determinada para que pase al Pleno del Senado. Primero, señalaron, deben resolver las diferencias presentes en comisiones para poder enviar un dictamen alcanzado por consenso y que, por lo tanto, tenga más posibilidades de ser aprobado por los senadores.

Entre los usos que serán regulados están el personal, el lúdico, el farmacéutico, el médico, los cosmetológicos y de investigación. En el anteproyecto, se indica también que la ley garantice el acceso de la cannabis a los pacientes con enfermedades de difícil tratamiento con el objetivo de que estos puedan mejorar su bienestar.

Además, cada persona podrá tener en su domicilio hasta seis plantas de marihuana. El consumo personal, por ejemplo, estará autorizado en puntos de reunión donde no haya acceso a menores de edad, por lo que consumir en lugares públicos con niños estará prohibido.

 

 

 

Por último, y con el fin de combatir directamente los altos índices de inseguridad, delincuencia y narcotráfico, se propone que las comunidades con más afectaciones de este tipo y relacionadas con la marihuana tengan prioridad en la expedición de licencias para el consumo.

Sin embargo, el Movimiento Cannábico señaló que el Senado ha ofrecido “un modelo para ricos”. “Yo quiero fumar con libertad sin dañar a nadie”, señaló un estudiante universitario que prefirió no dar su nombre. “No lo hago para dañar a nadie, ¿a quién voy a querer hacerle daño?”, completó.

“Nos obligarán a pedir una autorización para ejercer un derecho”, reprochó el MCM en un comunicado este jueves. “Condenamos estas y otras propuestas contenidas en dicho dictamen (que) evidencian a un Estado represor y violador de los derechos más elementales de las personas”, sentenciaron

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