La nueva ley es limitante para la industria del Cáñamo

¿Cómo va a funcionar?

La nueva ley para regular el cannabis podría limitar el desarrollo de la industria del cáñamo

De no cambiar el dictamen de la ley para regular el cannabis, se dejarán fuera al cáñamo, el CBD y los productores, lo que afectará el desarrollo de la industria en el país.

México puede dejar pasar la oportunidad de generar una exitosa industria del cannabis. El actual proceso de legalización de la marihuana trae consigo algunos obstáculos para el desarrollo del naciente sector. Y es que los productos elaborados a partir del cáñamo —como alimentos, suplementos, cremas y champús— podrían no llegar a los consumidores finales, o ni siquiera fabricarse, porque algunas de las reservas en el dictamen de la Ley Federal para la Regulación del Cannabis, aprobado en la Cámara de Diputados el 10 de marzo, no han sido definidas.

Aunque el cáñamo y la marihuana parecen iguales a la vista, no lo son. El primero contiene menos de 1% de THC, que es el componente psicoactivo de la planta, lo que significa que no provoca ningún efecto en el sistema nervioso. La marihuana sí contiene niveles altos de THC y también cuenta algunas propiedades medicinales que ya se emplean en medicamentos para tratar enfermedades como la epilepsia.

A partir del cáñamo —la fibra de la planta—, se elaboran textiles, combustibles ecológicos, materiales de bioconstrucción, celulosa para papel y cosméticos, por mencionar sólo algunos productos. Ninguno de ellos podría comercializarse en México con la actual propuesta.

Algunas partes de la ley ponen en la misma bolsa a las dos plantas, y con ello podría frenarse el desarrollo de una industria donde México tiene el potencial para ser líder global, a la par de Estados Unidos y Canadá. A esto se suma que será la Comisión Nacional Contra las Adicciones (CONADI) quien se encargue de emitir las licencias de compra y venta, cuando el cáñamo no tiene componentes psicoactivos, por tanto, sus usos no están relacionados con temas de salud, sino industriales.

Esto supone algunos desafíos para compañías que ya tienen un camino andado en la industria del cáñamo o hemp o las que quieran apostar por esta categoría, ya que de aprobarse el dictamen tal y como está, necesitarán permisos para comercializar sus productos y sólo podrán venderlos a tiendas especializadas y autorizadas. Tampoco podrán hacer publicidad o comercializarse por e-commerce.

Tal es el caso de Be Hemp!, empresa que produce y comercializa productos elaborados con cáñamo natural como semillas, proteína, aceite y hasta cerveza. Jorge Teviño, uno de los fundadores, comparte que de no afinar los artículos que no definen si se refieren al cáñamo o a la marihuana, se podría provocar una “lluvia de amparos” para mantener los permisos con los que ya cuentan, que no pueden ser retroactivos frente a los cambios legislativos.

El empresario comenta que, en el caso de que el dictamen sea aprobado sin reservas por los senadores, sus proteínas de cáñamo no podrán comercializarse en tiendas como Chedraui, en las que ya tiene un espacio en el anaquel.

Sin embargo, considera que aún es tiempo para analizar y definir los artículos que no están claros y tener regulaciones distintas para el uso del cáñamo y el de la marihuana.

“Si las prohibiciones no separan cannabis marihuana de cannabis cáñamo sí es peligroso 

para que una buena industria que puede desarrollarse en México. (…)La marihuana tiene todas sus complejidades por las moléculas psicotrópicas pero el cáñamo no, entonces no tendría que ir dentro de una misma regulación. Tienen que ser regulaciones independientes para que cada una pueda fluir y realmente tengamos beneficios económicos pronto”, afirma el fundador de Be Hemp!

Para empresarios del sector, es necesario que México cuente con una regulación para que todos los productos derivados del cáñamo industrial puedan ser comercializados de manera legal, en tanto que limitar el cáñamo como si fuera cannabis psicoactivo limitará usos industriales como suplementos alimenticios o remedios herbolarios al solicitar las licencias para la venta. Con esto se restringe el acceso a consumidores que padecen enfermedades neurodegenerativas y que consumen suplementos alimenticios y remedios herbolarios para controlar sus enfermedades.

“El potencial de generar grandes beneficios económicos para el país a través del cáñamo y su industria se ve limitado por las restricciones del nuevo dictamen que favorecen solamente a las farmacéuticas, quienes desean controlar la oferta de productos derivados de cannabis dejando desaprovechados los demás sectores industriales del cáñamo”, dijo Alfredo Neme, vocero del Consejo Cannabico Nacional.

Eda Martínez Pazarán, presidenta del Consejo Mexicano de Cannabis y Cáñamo, comenta que México tiene potencial para desarrollar un mercado con un valor de 5,000 millones de dólares, porque se entendía que habría una autorización para el uso del cannabis, pero se está acortando esta proyección con las restricciones actuales y porque no se contempla la participación del sector primario, es decir, los agricultores que se encargan de la siembra y cosecha de las plantas.

“En la parte del uso industrial no hay una claridad de cuál va a ser el impulso que se va a dar para los cultivadores de cáñamo. Es muy complejo por lo siguiente: cuando nosotros estamos hablando de que estos mercados potencialmente pueden alcanzar estos números, y cuando se habla que el tamaño de un mercado global de cáñamo puede alcanzar los 10,600 millones de dólares para 2025 no podemos todavía visualizar de qué manera se va a potenciar este cultivo con miras industriales en México, en tanto no se tengan los protocolos de cultivo”, puntualiza.

Otro de los cambios que trae consigo el dictamen que fue aprobado por los diputados el 10 de marzo y que los senadores tienen hasta el 30 de abril para analizar, es determinar quién es la autoridad encargada de emitir las licencias para vender y comprar productos realizados a partir de cannabis.

Martínez Pazarán comenta que no estaba contemplado que fuera la CONADI quien se hiciera cargo, ya que por tratarse de cáñamo, que no tiene componentes psicoactivos, se pensaba que se creara el Instituto Mexicano del Cannabis.

Para la especialista, esto se suma que se limita la exportación de la planta, lo cual se puede obviar en el caso del uso adulto, pero para el uso industrial no está claro cuál será el impulso para quienes cultivan la planta. Y esto acorta la visión del desarrollo de la industria en México. La batuta estaría aquí del lado de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sagarpa). Lo Último IQOS y el proceso de cambio para evolucionar México sí necesita una reforma fiscal a fondo (segunda parte) Sobrerrepresentación: las claves de un conflicto legal y político Contra el simplismo opositor

En caso de que no existan cambios para definir los artículos que no definen si se refieren al cáñamo o a la cannabis psicotrópica, con las limitantes para el uso del cáñamo industrial de forma legal, se abriría la puerta al mercado gris y negro de estos productos, coinciden los expertos consultados por Expansión.

Por ahora, los jugadores de la industria consideran que no es necesario echar a tras la ley, pero sí piden que se hagan precisiones que impulsen el sano desarrollo del sector. Si los senadores la modifican, el texto volverá a la Cámara de Diputados para su aval. Ante las diferencias entre los políticos, probablemente la aprobación ya se iría hasta el siguiente periodo, que comienza en septiembre, incumpliendo el mandato de la Corte para tener ya la ley. Para evitarlo, una opción es promulgar una parte del texto, en la que haya acuerdo, y luego resolver el resto.

“Si los senadores se ponen las pilas y toman en cuenta estas reservas, nuestras opiniones, comentarios, y por qué no decirlo, consejos con el conocimiento de experiencia que muchos de nosotros tenemos, podrían ajustarla (la Ley). Si no, no va a quedar bien a la primer,a porque con ese fondo no se van a poder cambiar las formas”, dijo Jorge Treviño.

Deja un comentario